20240126_153421
Parque Central de Songdo | 69mm ISO40 F2.4 1/1700s
20240301_133138
Jardín Botánico de Seúl | 69mm ISO40 F2.4 1/310s
20240402_113210
Extremo del edificio al otro lado de la calle | 230mm ISO40 F4.9 1/850s
20240404_214248
Cerezos en flor bajo el cielo nocturno del barrio | 230mm ISO200 F4.9 1/20s
20240406_145120
Alero del palacio Deoksugung | 69mm ISO40 F2.4 1/2500s
20240424_141738
Camino de paseo matutino | 230mm ISO40 F4.9 1/120s
20240509_151116
Torre de Babel del Museo de la Escritura | 23mm ISO50 F1.8 1/45s
20240715_175813
Nubes de un cielo veraniego y brillante | 230mm ISO40 F4.9 1/500s
20240715_184543
Nubes de un cielo veraniego y oscuro | 230mm ISO40 F4.9 1/570s
20240724_081410
Camino matutino bajo la lluvia | 69mm ISO40 F2.4 1/320s
20240726_145527
Camino para la entrega de documentos | 230mm ISO40 F4.9 1/1400s
20240816_142423
Nubes de verano singulares | 230mm ISO40 F4.9 1/3000s
20240918_172122
Cafetería donde trabaja un amigo | 230mm ISO64 F4.9 1/120s
20241102_144841
Callejón cerca de la fortaleza Hwaseong de Suwon | 69mm ISO40 F2.4 1/1500s
20241127_132738
Frente al punto de reciclaje en invierno, nevando | 23mm ISO160 F1.8 1/60s

¡Podéis ver las fotos originales en GitHub!

La verdad es que no tenía intención de recopilar las fotos por separado a final de año para subirlas, pero sin querer ya es la tercera vez que hago este balance fotográfico de fin de año. No es solo el hecho de tomar fotos; el proceso de editarlas me resulta tan entretenido que he seguido haciéndolo.

Si el año pasado fue el del crecimiento, este diría que fue el de la maduración. Este año me acostumbré a preguntarme, incluso cuando pasaba ante un paisaje impresionante, si merecía la pena capturarlo en una foto; empecé a entender poco a poco qué hace que una foto resulte infantil o superficial, y también aprendí qué intentos debo evitar. Gracias a ello, siento que mi criterio de edición ya está más o menos asentado: es gratificante poder sacar una foto al azar en la calle, dedicarle un minuto de trabajo en el autobús o el metro y obtener imágenes como estas.

Y, jeje, gracias a ese esfuerzo, ahora tengo una cámara de verdad. A diferencia del móvil que había usado hasta ahora, es grande, pesada y desconocida, pero los resultados son buenos, y sobre todo me siento más libre en lo que respecta al ángulo y al ruido, que antes eran un suplicio. El año que viene me gustaría volver un poco a los orígenes y familiarizarme con la cámara nueva.