[2023] Despidiendo el año Gyemyo























¡Podéis ver las fotos originales en GitHub!
Si el año pasado fue el de la iniciación, este año diría que fue el del crecimiento. Hice fotos como quería, también retraté a otras personas, y probé distintos enfoques para cada imagen: algunas desde lejos, otras de cerca, unas con énfasis en el contraste de colores complementarios, otras con larga exposición, o incluso algunas en blanco y negro. Ver cómo las fotos se transformaban siguiendo mis dedos era fascinante, y empecé a disfrutar especialmente del proceso de modificar las imágenes cuando comencé a jugar con la gradación de color y las curvas tonales.
Este año hubo los siguientes cambios. Primero, tras leer este blog de Naver donde decía algo como «la fotografía es, al fin y al cabo, capturar el paisaje que el artista vio primero con sus propios ojos; la fotografía es dejar constancia del paisaje que impresionó al artista», empecé a desarrollar una filosofía fotográfica personal. Segundo, me fascinó el mundo de los sensores de imagen, esos semiconductores, y busqué información como loco en artículos académicos, blogs de gente que cursa másteres y doctorados, Tech Insight, etc. Para ser sincero, al carecer de conocimientos básicos no lo entendí todo a la perfección, pero sí me llevé una clara impresión de que requiere el esfuerzo de muchos técnicos e ingenieros.
Si recuerdo que empecé a editar fotos porque quería conservar los mismos recuerdos de una forma más bonita, creo que el objetivo inicial se ha cumplido hasta cierto punto. Gracias a ello, incluso un mismo lugar podía sentirse distinto, lo cual fue agradable. Sin embargo, tomar cada foto con tanta seriedad empezó a resultarme agotador, así que de ahora en adelante intentaré soltar un poco la obsesión.